viernes, 1 de mayo de 2009

“BOX8. Contra el silencio, obstinadamente”, Marisol Sánchez

BOX8, el blog que leo hoy, habla de poesía y de política, de fronteras, de capitalismo, de mujeres, de palabras, de silencio, de amistad y de obras contra el olvido.


Mª Soledad Sánchez Gómez, la editora (y autora, en él, de muchos textos), es experta en la literatura contemporánea del lesbianismo en lengua inglesa; principalmente, en poesía escrita por norteamericanas y, más especialmente aún, en Adrienne Rich. Toda la obra que existe de Adrienne Rich en español está traducida por ella. Tanto Adrienne Rich como otras muchas de las poetas que Marisol Sánchez estudia y comenta se plantean la afirmación lesbiana como un acto de rebelión política.

Marisol Sánchez ─doctora en Filología Inglesa, catedrática de Inglés de Enseñanza secundaria y profesora asociada de la Universidad Politécnica de Madrid─ es, además, autora /editora de ensayos y antologías poéticas como “Adrienne Rich” y
Que sus faldas son ciclones._____________________________________________________________

INSTRUCCIONES PARA CRUZAR EL BLOG DE MARISOL SÁNCHEZ

Piense en esto: si no tiene usted ganas de ajetreo, no navegue por el blog fronterizo de Marisol Sánchez. Se lo dice quien se encontró accidentalmente con él y se aventuró a cruzar por entre libros de poesía, narrativa y ensayo; documentales; manifiestos; vídeos, y artículos de creadores tan obstinados como la propia autora del blog.


Marisol Sánchez traduce y comenta obras de personas que traen la intención manifiesta de hacer literatura fronteriza, lesbiana, chicana, palestina y, en general, tan vanguardista y provocadora, que la primera reacción de un navegante poco avezado a las letras libres y al mar abierto sería quedarse en tierra.

No obstante, si el lector es más terco que el capitán Acab y se siente llamado por la literatura marginal, adelante; pero tenga muy presentes mis siguientes advertencias:

1. Como muestra de la calaña disidente de este blog, sírvase usted de esta lista aproximativa de autores: Adrienne Rich, Luis Humberto Crosthwaite, Denise Levertov, Diana Washington, Sarah Kane, Francisco X. Alarcón, Jimmy Santiago Baca, Mahmoud Darwish, Orhan Pamuk, Samili al-Qasim, Fadwa Tuqan, Tamim Al-Barghouti, Mourid Barghouti, Valérie Solanas, Irena Klepfisz, Juan Goytisolo, Harold Pinter, Yannis Ritsos, Rosa G. Rayego, Marina Tsvietáieva, Sarah Hoagland, Sergio González Rodríguez, José Ángel Valente, Judy Grahn, Pier Paolo Pasolini, y la propia Marisol Sánchez, entre otros muchos.

2. Gran parte de los nombres arriba citados pertenecen a creadores fronterizos; es decir, que si piensa usted que va a librarse de cruzar líneas divisorias, está muy equivocado. Pasará desde México a Estados Unidos o entrará en Israel desde un lugar sin nombre que, por no tener, no tiene ni lugar en el espacio (Palestina, entiéndame). Si no está listo para saltar sobre muros más altos que el tiempo, quédese donde está. Salir de un no-lugar no es nada fácil. Hay que valer. O morir. O adaptarse… O, simplemente, no tener nada que perder.

3. Y cuando las fronteras no son sólo exteriores es todavía peor. Casi todos los autores arriba citados le obligarán a usted a ambular sin papeles ─cuan ciudadano desechable─ entre los conflictos políticos externos y el desgarro interior; entre la esperanza y la desesperación. ¿Está dispuesto a probar la rabia de los condenados?; en ese caso, pase al punto cuatro.

4. Muchos de los autores citados arriba son activistas: gente que era callada hasta que dijo “basta” y que, ahora, de repente, toma la palabra para que, en el futuro, todos la tengan; gente que pretende que la vida del niño dure más que el rato del colegio; que lo único afilado de la infancia sea la punta del lápiz; que la cultura sea nuestra barricada y que la educación sea pública, para que a nadie tengan que amputarle las poesías del alma… En fin, piden cosas de ésas… ¿No imaginará usted que, ante gente que agita, puede quedarse uno quieto, a gusto, en el sofá? No, ante las obras de autores tan incómodos, no escapará usted de la realidad: se enfrentará a ella. O mucho me equivoco, o estos provocadores le darán qué pensar, y es importante para usted saber que, si se deja embaucar por sus reflexiones, no volverá a dejar la mente en blanco ni con receta médica.

5. He de advertirle, en quinto lugar, que muchos de los autores citados arriba no sólo son activistas: la mayoría de ellos son subversivos; seres terribles que luchan contra el poder, boicotean estados represivos, dan por el culo al sistema, incordian, sabotean, apisonan y dinamitan normas a las que estamos acostumbrados. Gente que canta claro, pero fuera de coro. Gente que mira con ojos nuevos las cosas viejas; que estudia con desconfianza lo que ha heredado; que interpreta y que define lo que ya está definido, sólo que de otra forma… ¿Va a exponerse usted a que terminen con sus certezas?, tenga cuidado. En el punto siguiente enumeraré algunas de las cosas contra las que podría acabar luchando usted… si persevera.

6. Contra quienes atacan al vulnerable, contra quienes matan mujeres, contra quienes matan palabras –véase “Palestina”–, contra el lenguaje corrupto, contra la mezquindad ética, contra la estupidez, contra el desprecio, contra el silencio obligado, contra el sexismo, contra el racismo, contra la homofobia, contra el militarismo, contra el belicismo, contra el capitalismo como sistema de control, contra las políticas explotadoras, contra la productividad –endiablada y endiosada–, contra la censura comercial de los medios de comunicación, contra la ocupación de territorios, contra la violación de derechos humanos, contra la exclusión del otro como base del fascismo y contra las bombas que sacuden el cielo y llenan de cráteres la tierra que pisamos…

Si, en lugar de oponerse a todo ello, es usted un elemento de esta lista, apague y váyase; en caso contrario, adelante: ya sólo me quedan dos advertencias más.

7. Como ya habrá notado el lector, entre los muchos nombres citados en el punto 1º hay una buena cosecha de mujeres. Dígame que no están oprimidas. ¿No se quedará helado usted cuando navegue entre mujeres invisibles, amordazadas, maltratadas, perseguidas, ejecutadas, crucificadas, muertas y abandonadas como huesos en el desierto? A veces, el dolor que sienten es tan grande que, para describirlo, en vez de las palabras, se dejan el pellejo en el papel. Esto quiere decir que, si es usted machista, tendrá problemas. Las mujeres de este blog van a salirle respondonas: nunca consentirán que nadie las atrape entre los laberintos del sexismo. Sus faldas son ciclones; y, sus cabezas, ácidas y lúcidas. A los misóginos, los aniquilan. Le llaman "coño" al coño; o sea, que los pazguatos también van bien jodidos. ¿No va a sentir usted desasosiego?

8. Aunque, pensándolo bien, si ha recalado usted en mi octava advertencia, la relativa al arte de los márgenes, es porque ha decidido llevar hasta el final la rebelión, aunque naufrague en el intento. Vaya por delante que, en ficción/narrativa, siempre he sido defensora de la literatura sin sexo (sin sexo fuera de la historia que se narre). Me gusta que los lectores de mis relatos no se vean obligados a saber si soy autor o autora (igual que no saben si he hecho la compra o no antes de sentarme a escribir la historia). El feminismo, la disidencia y/o la reivindicación personal de cada una ─o cada uno─ han de estar en el contenido, no en que vayamos con pancartas a presentar nuestras novelas. Como lectora, me pasa igual: no busco las historias que me cuentan ellas ─o ellos─: busco las historias que me cuentan mejor; y eso, teniendo en cuenta que la voz sí que importa. La poesía, el ensayo y el periodismo son diferentes. Ahí, a veces, hasta busco que me digan: “Estoy hablando yo, que soy mujer”… “u hombre”.
No obstante, en cualquiera de los casos, y hablemos o no hablemos de ficción, lo bien hecho bien parece. Casi todos los autores citados en el punto 1º ─mujeres o no─ emplean el arte como arma, y lo hacen muy requetebién. Prepárese el lector, por tanto (éste es mi último aviso), para gozar las inclemencias de la periferia literaria de este blog; ábrase al arte incómodo, pero fresco, de estas obras excéntricas que algunos otros ya habrán rechazado. Obras de gente que ─empujada por su conciencia─ crea por algo: por nosotras, por nuestro planeta, por nuestra carne y nuestras patatas. Relatos y poemas para que las costillas no nos brinquen de hambre y la imaginación se convierta en resistencia; poemas bellos de gente que parece que odia y que, sin embargo, escribe versos llenos de amor; poesías que hablan de de la ternura y fragilidad humanas, aunque las voces de sus creadores sean cortantes como gritos de pájaros nocturnos.
Pues bien, historia, ahí vamos mi visitante y yo: a visitar a Marisol Sánchez en este blog hermoso, obstinado, espeluznante; lleno de cólera poesía y angustia... ¿Te enfadarás por ello?
*Desde aquí doy las gracias a L. H. Crosthwaite, pues he creado la estructura de este comentario con la estructura de su excelente artículo INSTRUCCIONES PARA CRUZAR LA FRONTERA, publicado en “Letras libres” y en el blog de Marisol.

1 comentario:

BOX8 dijo...

Querida Carmen, gracias, gracias, infinitas gracias por este hermoso texto y esta atentísima lectura de mi blog, que sí, tienes razón, es un blog colérico, desasosegado y ... poético. Me gustaría colgar tu texto en mi blog para que los que me visiten vean lo retebién (como dicen en la frontera norte mexicana) que escribes. Un enorme abrazo.